jueves, 26 de abril de 2018

ISLAS GALAPAGOS, ECUADOR




Lo mismo por tierra que por mar, las Islas Galápagos podrían dar la impresión de ser un lugar inhóspito. Su atropellado historial volcánico, sus tierras chamuscadas y sus ardientes flujos de lava son evidentes desde que el viajero llega a estas tierras. Inhabitable, sería el primer adjetivo que le viene a uno a la mente.
Pero si miramos más de cerca, estos paisajes aparentemente espartanos están llenos de vida. Esta es la primera de muchas contradicciones que nos presenta Galápagos. De repente te das cuenta que aquello que a lo lejos parecía una extraña roca, es una iguana tomando el sol. Y para para tu mayor asombro no parece perturbarse en lo más mínimo por tu presencia en el lugar. Otra contradicción de las Galápagos.
Cuando Charles Darwin llegó a las Islas, en 1835, admitió en uno de sus escritos que se sentía atormentado por la presencia de miles de iguanas yaciendo por doquier:
“No se acostumbra uno a su horrible apariencia, no hay cómo deshacerse de esa sensación de incomodidad. Algunos dicen que parecen como guardianes del Infierno, almas condenadas, o crías de dragones.”
-Charles Darwin
Johana Peñaherrera
Johana Peñaherrera
Las criaturas que habitan las Islas Galápagos son sobrevivientes de un entorno torturado, de un archipiélago inusualmente raro a mil kilómetros de tierra firme. Y es gracias a esa larga historia de aislamiento y de no haber tenido contacto con Homos Sapiens que tanto los animales terrestres como los acuáticos, no rehúyen ante nuestra presencia. Quienes visitan las islas pueden vivir la maravilla de nadar entre cachorros de leones marinos, pingüinos, mantarrayas, tortugas marinas, y peces de arrecifes, ente muchas otras especies. En tierra, podrá caminar por entre las crías de dragones de Darwin, o por entre los nidos de piqueros de patas azules, leones marinos y escurridizos cangrejos zayapas.

Las islas están, por azar de la naturaleza, ubicadas en la confluencia de tres corrientes oceánicas que crean un mar de contradicciones, a la vez que uno de los más altos niveles de endemismo marino de todo el mundo: casi una de cada cuatro especies es única en las Islas.
En las Galápagos se debe esperar lo inesperado:
Los pingüinos nadan entre manglares en compañía de  coloridos peces de arrecifes, mientras que los tiburones ballena y bandadas de cabezas de martillo nadan en círculos en las mismas aguas que lo hacen los peces ídolos moros.
León marino de las Galápagos
En 1934, el Gobierno ecuatoriano en colaboración con la Estación de Investigación Charles Darwin, tuvieron la iniciativa de aislar varios santuarios de vida silvestre en las Islas antes de declararlas Parque Nacional en 1959. Cerca del 90% del territorio de las Islas Galápagos se encuentra protegido y afortunadamente bien administrado. Como resultado, las autoridades del Parque sólo permiten que los visitantes accedan a unos 50 sitios, además de los pocos pueblos que hay en las Islas. Estos sitios permitidos son lo suficientemente interesantes como para no dejar decepcionados a los visitantes.

Cómo llegar a las Islas Galápagos: Cruceros vs. tours terrestres
La forma más opcionada para visitar las Islas es mediante un crucero, aunque también es posible hacerlo mediante los tours terrestres o de buceo que ofrecen las agencias. Dada la creciente popularidad que han alcanzado las Galápagos, han aumentado también las opciones de barcos para visitarlas, desde simples barcazas hasta lujosos yates de velas con aire acondicionado y cruceros de medianas dimensiones.
La mayoría de estas embarcaciones tienen similares itinerarios, así que a la hora de contratar un viaje es preciso tomar en cuenta la calidad del barco, precio, tripulación y duración del viaje. La duración de estos viajes puede variar entre 4 y 15 días.
Una de las principales diferencias entre los tipos de botes, además de las comodidades que ofrecen, es la experiencia de la tripulación y de sus guías naturalistas. Las naves más caras son las que mejor tripulación tienen. Las que están en categorías medias y altas cuentan con guías naturalistas bilingües que por lo general tienen títulos universitarios. En Galápagos el adagio popular de: “Lo que pagas es lo que obtienes”, se aplica a la perfección.
Un impresionante vista marina, pero sin nadie para compartirla
Las mejores excursiones a galápagos son las que duran al menos 6 días. Mientras más corto el viaje, menos se puede ver. A continuación un breve listado de islas que no pueden dejar de visitar:
  • Española (Una maravilla natural tras otra, desde el inmenso geiser o los miles de piqueros de patas azules anidando, hasta la colonia de albatros ondulados más grande del mundo);
  • Floreana (La Corona del Diablo, los flamencos, la playa de “harina”, la lobería.);
  • Bartolomé (Con vistas espectaculares.); y
  • Santa Cruz (La playa Bahía Tortuga y los laberintos de manglares atestados de tiburones, rayas y tortugas marinas).
La Lobería, Floreana - Joha Peñaherrera
La Lobería, Floreana – Joha Peñaherrera
La mayoría de las incursiones en tierra desde los barcos se realizan en balsas inflables lo mismo en playas de arenas que rocosas por lo que hay que ir preparado para desembarcos secos o mojados. Este último requiere alcanzar la orilla desde aguas que llegan hasta la rodilla, mientras que los desembarcos secos se realizan sobre afloramientos rocosos y requieren un mínimo de agilidad para evitar que se transforme en un desembarco mojado (¡Cuidado con las resbalosas algas!) Además de las excursiones terrestres con guías naturalistas, habrá suficiente tiempo para retozar bajo el agua con snorkel, aletas, máscara) y el contingente de leones marinos de los alrededores.

Cuándo ir

Galápagos tiene una temperatura excelente durante todo el año. Por estar ubicadas en el Ecuador, su clima es tropical. No obstante, para los interesados en observar animales específicos o alguna época de apareamiento o crianza de alguna especie en particular, o con alguna particular preferencia por los días soleados o nublados, hay épocas mejores que otras. Los meses de junio a mediados de septiembre se caracterizan por la llamada garúa, una especie de llovizna tan fina que se asemeja mucho a la niebla con temperaturas promedio de 22 grados Celsius (72 F). Durante esta época el mar se agita aunque no demasiado, las tierras altas tienden a estar secas, y los árboles de palo santo pierden sus hojas.
Entre enero y mayo el clima de las Galápagos se presenta más clásicamente tropical: soleado, cálido, cielo despejado, y lluvias ocasionales, pero breves, que traen humedad a las tierras altas avivando su verdor y haciéndoles florecer.
Durante el verano y los meses de vacaciones, el tráfico de turistas alcanza un pico tan alto que se vuelve difícil conseguir espacio en los barcos. Los precios suben y los vuelos deben ser reservados con mucha anticipación. Los meses ideales para visitar las Islas son marzo, abril y mayo, al bajar el número de turistas.
Las Islas se formaron hace unos 4 o 5 millones de años como resultado de erupciones volcánicas, emergiendo de la superficie del océano. En la actualidad las Galápagos son consideradas uno de los grupos volcánicos más activos del mundo. Muchas de las islas son solamente las puntas de algunos volcanes y muestran un avanzado estado de erosión, otros están completamente sumergidos. Erupciones recientes, como la de Marchena en 1991 o Fernandina en 2005, son la evidencia de que las islas siguen en constante proceso de formación. Otras islas como Baltra y North Seymour, tienen evidencia de haber sido formadas por movimientos tectónicos, en que el fondo del océano fue empujado hacia la superficie.
Conservación
Tortuga gigante
Las islas Galápagos conforman el archipiélago más diverso y complejo del mundo, en el que las condiciones permanecen relativamente intactas. Por su distancia con el continente y por el hecho de que nunca estuvo unido a este, la flora y fauna existentes evolucionaron extraordinariamente hasta lo que son ahora y permanecieron inalteradas hasta que el hombre llegó a ellas por primera vez. Las especies de plantas y animales propias de las islas no tuvieron predadores durante miles de años de evolución, razón por la cual los animales no demuestran temor alguno ante la presencia humana y de otros animales. Esto hace de Galápagos un lugar muy especial y fascinante y de tanto interés para la ciencia, el turismo y la fotografía, donde los visitantes pueden tener una experiencia con la naturaleza que no olvidarán en toda su vida.
Iguana terrestre
Pero al mismo tiempo esta misma particularidad hace que su equilibrio sea tan delicado y frágil, y por eso en su manejo es primordial el control de la introducción y propagación de especies foráneas, así como un estricto control del turismo y otras actividades humanas, como la pesca. La institución encargada del manejo y protección de las islas y la Reserva Marina es el Parque Nacional Galápagos, con la colaboración de otras entidades, como la Fundación Charles Darwin.
La vida salvaje se compone principalmente de aves, mamíferos y reptiles. En las Galápagos no existen anfibios. Su riqueza en vida marina hace de estas islas un sitio incomparable y por eso tiene hoy la fama de ser el más importante destino de buceo del mundo. En la actualidad existen plantas y animales introducidos por los colonos hace algunos años, como cabras, cerdos, burros, perros, gatos y ratas, los cuales, al no encontrar competidores se han expandido convirtiéndose en uno de los principales problemas para la conservación de la fauna de las islas. Lo mismo ocurre en el caso de las plantas, por lo que las instituciones involucradas en la conservación se encargan también del control y erradicación de plantas y animales.
Clima
Temperatura promedio
A pesar de estar en el ecuador, las Islas Galápagos no tienen un clima húmedo y caliente igual al de otras regiones ecuatoriales, por estar en una zona seca del Pacífico, donde las temperaturas se mantienen bajas por influencia de la corriente fría de Humboldt, que viene desde el Antártico. Este fenómeno muy particular de enfriamiento del aire, junto a los vientos Alisios del sureste y en ocasiones la influencia del Niño, producen dos estaciones climáticas a lo largo del año. La estación "lluviosa" desde enero a mayo, se caracteriza por temperaturas cálidas entre 23 y 27 °C y días soleados. El océano es más tibio y menos movido, con mejor visibilidad bajo el agua. Esta estación puede tener períodos de lluvia, que por lo general es escasa, pero pueden haber años con lluvias excesivas, como las provocadas por el fenómeno del Niño.
Precipitaciones
La estación fría desde junio a diciembre, con temperaturas que descienden a 19 °C o menos, es provocada principalmente por la corriente fría de Humboldt, que llega con fuerza desde la costa norte de Perú. El agua fría hace descender la temperatura del aire, trayendo consigo un mar movido con menos visibilidad bajo el agua y cielos nublados. La estación fría es generalmente seca, aunque en las zonas altas hay presencia de garúa, la cual las mantiene siempre húmedas. Esto da que en las islas grandes, con altitudes mayores a 500m, se encuentren hasta 7 zonas de vegetación, cada una con su propio microclima. Esta corriente trae también mucho plancton, lo cual, junto al agua fría, provocan un aumento notable de vida marina, la cual aumenta la actividad de los animales terrestres, especialmente aves, fomentando de esta manera su reproducción.
Historia Humana
Galapagos buceo
El 10 de marzo de 1535, Fray Tomás de Berlanga, Obispo de Panamá, mientras viajaba con rumbo al Perú se desvió accidentalmente de la ruta establecida y descubrió las islas, donde se detuvieron por agua y alimento. Este es considerado el descubrimiento oficial del archipiélago.
En el año de 1570 aparece Galápagos por primera vez en un mapamundi, con el título de "Insulae de los Galopegos". Hacia los años 1593 - 1710 se vuelve refugio y centro de operaciones y aprovisionamiento de piratas ingleses y americanos, quienes utilizaron las tortugas gigantes como alimento. Por esta época, hacia el año 1684, el pirata William Ambrose Cowley hace el primer mapa de las islas, poniéndoles nombres de la realeza inglesa. Luego llegaron los balleneros y los cazadores de focas americanos e ingleses y las usaron como base de aprovisionamiento de alimentos, poniendo en peligro las poblaciones de tortugas gigantes, al capturarlas por cientos de miles y diezmando también las poblaciones de focas y lobos marinos. El 12 de febrero de 1832 el Coronel Ignacio Hernández tomó posesión oficial de las islas en Floreana y las reclamó a nombre del Ecuador, llamándolas "Archipiélago del Ecuador" y dándoles nombres españoles. Tres años después llega el científico Charles Darwin a bordo del H.M.S. Beagle, que permaneció en el archipiélago por cinco semanas, desde el 15 de septiembre al 20 de octubre de 1835. Durante este período el joven científico visitó las islas de San Cristóbal, Santiago, Floreana e Isabela. Sus observaciones y anotaciones sobre la fauna y la flora de las islas le ayudaron a formular su teoría sobre la evolución de las especies y en 1859 publica su famoso libro On the Origin of Species by Means of Natural Selection.
En 1892 se le da a Galápagos el nombre oficial de "Archipiélago de Colón" y se da a las islas nombres relacionados con el descubrimiento de América, razón por la cual algunas islas han llegado a tener hasta cinco nombres distintos. Durante la segunda guerra mundial las fuerzas americanas ocuparon el archipiélago y construyeron una base aérea y naval en Baltra, donde permanecieron hasta 1948. El 4 de julio de 1959, el Gobierno declara Parque Nacional a todas las áreas de Galápagos que no están colonizadas, estableciéndose sus límites. El 23 de julio del mismo año se crea la fundación Charles Darwin y se inaugura la estación científica del mismo nombre en el año de 1964. En el año de 1978 la UNESCO declara a Galápagos "Patrimonio Natural de la Humanidad".
Durante los 60's se inicia el turismo en mayor escala, y con él, el incremento de la población en las islas. Hasta el año 1998, este incremento se estimaba en un 8% anual, lo que ocasionaba fuertes presiones sobre los recursos naturales, aumentaba el peligro de introducción de especies no nativas y creaba problemas por la demanda de suelos, servicios básicos y requerimientos alimenticios. Actualmente, con la creación de la "Ley de Régimen Especial para la Conservación y Desarrollo Sustentable de la Provincia de Galápagos" y posteriormente, la firma del reglamento general de aplicación a la misma ley, se espera poner fin a la mayoría de amenazas que enfrentaba el parque.
Reserva Marina
Tortuga gigante
Los ecosistemas terrestres de las islas no pueden sobrevivir sin una protección paralela del ambiente marino adyacente, por este motivo el 18 de Marzo de 1999 se hace efectiva la Reserva Marina de Galápagos, cuyos límites son de 40 millas tomadas desde la línea base de las islas exteriores del Archipiélago, formando con esto la segunda mayor reserva marina del mundo.
Esta área presenta características biológicas extraordinarias, debido principalmente a corrientes oceánicas provenientes de regiones tropicales y subtropicales que convergen en las islas, trayendo animales de todo el Pacífico y parte del Indo-Pacífico, creando una gran biodiversidad y produciendo a la vez una cortina de aislamiento genético. Las temperaturas de estas corrientes también contribuyen con la variedad de ecosistemas marinos. Es por esto que aquí hay un 23% de endemismo y también es el único refugio para especies amenazadas de reptiles y mamíferos marinos, como las tortugas y ballenas, que encuentran en el archipiélago su principal sitio de reproducción.
Tortuga gigante
El archipiélago de Galápagos es uno de los lugares más fascinantes del mundo para realizar buceo de superficie y de profundidad. Ha sido declarado una de las siete maravillas subacuáticas del mundo por CEDAM y la revista Rodale's Scuba Diving la ubica como el primer destino de buceo del mundo. Sus aguas ofrecen la oportunidad, para observar su flora y fauna, arrecifes de coral, ballenas, tiburones ballena, tiburones martillo, rayas y manta rayas, tortugas, iguanas, cientos de variedades de peces y muchos otros que harían la lista interminable. Una de las experiencias más divertidas es bucear o nadar junto a los juguetones lobos marinos, los que al parecer se divierten más con nuestra presencia en el agua.
fondo

ISLAS GALAPAGOS, ECUADOR

Lo mismo por tierra que por mar, las Islas Galápagos podrían dar la impresión de ser un lugar inhóspito. Su atropellado historial volcán...